Siento como un susurro del alma diciendo: renace. Pero para renacer… hay que soltar.
Y soltar duele, sí. Porque a veces lo que más nos cuesta dejar ir no es una persona… Es una versión nuestra que sobrevivió como pudo.
Ejercicio: Escribe 3 cosas que te borren y una pequeña decisión para cada una.
Mantra: “Hoy suelto lo que me marchita.”
Te abrazo.